Aang, un Nómada del Aire de 12 años del Templo del Aire del sur, se enteró por medio de los monjes que lo instruían que él era el Avatar, la única persona capaz de dominar los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire), y que mantiene el balance del universo. Usualmente, al avatar no le dicen su verdadera identidad hasta llegar a los 16 años; aun así, los monjes presentían que una guerra se avecinaba entre las cuatro naciones, y que el Avatar sería necesario para controlar la situación. Aang empezó a entrenar con su maestro el Monje Gyatso, quien creía que Aang debía crecer como un niño normal. Viendo esto como un obstáculo, los monjes decidieron separar a Aang de Gyatso, e ir al Templo del Aire del Este para terminar su entrenamiento.